
CHARLES-ÉMILE REYNAUD
Émile Reynaud se inicia en el conocimiento de la mecánica de precisión en el taller de su padre, que era relojero, y aprende a dibujar y a pintar con su madre, que era acuarelista.
Estudió ingeniería y fue profesor de Mecánica y Física en Le Puy-en-Velay.
Desde 1832 se venían creando toda una serie de juguetes ópticos destinados a ofrecer la ilusión del movimiento mediante secuencias de imágenes que pasaban ante tipos distintos de obturador. Reynaud se aplicó a conseguir un medio que evitara la obstrucción del noventa por cien de la luz que produce la obturación. Lo consiguió sustituyéndolo por un tambor poligonal giratorio de espejos pintados con imágenes que, iluminadas en todo momento, eran vistas a través de una ventanita. En diciembre de 1877 patentó este sistema con el nombre de praxinoscopio. El ingenio tuvo un gran éxito comercial como juguete y obtuvo una mención especial en la Exposición Universal de París de 1878.
En 1879 tenía lista una evolución del invento, que bautizó como «Praxinoscopio-Teatro». En él, las imágenes en movimiento se contemplaban reflejadas en una especie de proscenio teatral en miniatura y se superponían sobre decorados proyectados con el método de linterna mágica, que constituían un fondo sobre el cual se movían las figuras. Se trata de un precursor del sistema de doble exposición o sobreimpresión, técnica que sería importante en el posterior desarrollo de la cinematografía.
Pero el principal inconveniente era que el movimiento animado sobre un tambor debía ser necesariamente cíclico. Por tanto Reynaud concibió la idea de dibujar sus imágenes, no sobre espejos rígidos, sino sobre una cinta transparente y flexible que le permitiera pasarla de una bobina a otra. En 1892 patenta el Teatro óptico, que, además, permitía, mediante un sistema de lentes, su proyección para un público en una pantalla translúcida, utilizando otro proyector de imágenes fijas para los escenarios.
El 28 de octubre de 1892 inicia, en el museo Grévin de París, la proyección de sus «Pantomimas Luminosas» (como anunciaba el cartel publicitario) en un programa que incluía tres películas: Pauvre pierrot, Clown et ses chiens y Un bon bock (1888). De este modo se convirtió en el creador de los dibujos animados.
MUY BIEN
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